HOLA, SOY

OMAR TORRES

Especialista en producción de sonido y medios audiovisuales

Mi objetivo en ayudarte a resolver dificultades técnicas en el sector audiovisual, ya sea mediante servicios de postproducción, asesorías o formación.

¿Me dejarías contarte una historia?

La he llamado el remolino.

Desde muy pequeño me encantaba la música “rock” y la informática, que tuve la fortuna de cursar en mi escuela a temprana edad, estaba aprendiendo programación y soñaba en algún día poder crear mis propios videojuegos, pero no tenía ni idea de lo que me esperaba.

Fue más tarde, ya en mis días de preparatoria, que con mis amigos, asistíamos a conciertos “underground” llenos de tipos con largas melenas, recuerdo que me aterrorizaba entrar a los “circle pits”, esos remolinos de gente corriendo y empujándose. Pensaba que me iban a deshacer, pero para mi sorpresa, y es algo que recuerdo casi en cámara lenta, al estar corriendo en uno de esos ciclones humanos tropecé. 

Lo primero que me vino a la mente era que todos me pasarían por encima, sin embargo, en fracciones de segundo, una mano desconocida me tomo del brazo y me dio impulso para seguir corriendo, ahí entendí como funcionaba, cada vez que alguien caía había que tender la mano. Y tan rudos que se veían todos.

Esa experiencia me motivo a aprender a tocar mi instrumento, y mi nuevo sueño era tener un grupo de rock, pero teníamos un problema, solo éramos dos, mi amigo guitarrista y yo, con mi bajo eléctrico.

Incansablemente, buscábamos integrantes para nuestro grupo, sin embargo, no encontrábamos a las personas indicadas, ya no sabíamos cómo seguir. 

Un día, observando una demostración de un videojuego, me encontré con la primera tarjeta de sonido en mi vida, me quede totalmente impresionado, pues en esos tiempos lo único que conocía era la bocinita interna del PC haciendo “BEEP”

Me pareció increíble y me intrigo tanto, que me pregunte si sería posible programar música con una de esas tarjetas y así sustituir a los integrantes faltantes en nuestro grupo con mi PC.

Pase mucho tiempo ahorrando dinero para poder adquirir una tarjeta de sonido y aún más en encontrar software para escribir música, nadie los conocía y cuando preguntaba, me veían como un bicho raro. En las tiendas de informática, únicamente sabían de ofimática y videojuegos, en las de música era aún peor, pensaban que estaba medio loco.

Un día escuché sobre una persona que vendía videojuegos y aplicaciones en una plaza comercial, aquel vendedor siempre tenía lo más nuevo, nunca supe de donde sacaba tantos juegos y aplicaciones, internet apenas era una palabra rara. Cuando le comente de mi problema, él sí sabía a lo que me refería y en un par de semanas me consiguió una aplicación. 

Con esa me basto, y en pocas horas, ya estaba escribiendo algunos de los instrumentos que nos faltaban, ¡YA TENEMOS BATERISTA!, le decía emocionado a mi amigo, y así comenzamos a escribir nuestras canciones con músicos “virtuales”.

 Comenzamos a presentarnos en algunos bares y foros underground, llamábamos la atención porque éramos los únicos que siempre íbamos cargando nuestro PC.

Sin embargo, estábamos en la etapa en que debíamos decidir nuestras carreras y el sueño de nuestro grupo de rock paso a segundo plano. 

Elegí cursar la carrera de diseño gráfico, por mi afición al dibujo, la ilustración y la informática, en esa etapa me inicié el mundo del marketing, la animación, fotografía y otras artes visuales. Aunque la música seguía siendo mi pasión, mis intereses estaban cambiando, estábamos en los inicios del audio y el video digital, que además comenzaban a ser más asequibles, pensé que sería una excelente forma de juntar mi carrera con mi pasión.

Tal fue mi interés en la producción audiovisual, que unos años más tarde viajé a Nueva York a formarme como operador del sistema Pro Tools, tanto para música como para posproducción. Fue un gran logro para mí, pues en esa época era una de las 3 personas con esa certificación en todo el País.

A mi regreso, paso poco tiempo para ya encontrarme trabajando en varias producciones audiovisuales, ¡Estaba muy emocionado! 

Había encontrado mi profesión como diseñador de sonido, trabajando varios años en diferentes tipos de producciones, que iban desde películas, documentales y principalmente en el sector del marketing, tenía mi propio estudio, y por supuesto, no paraba de tomar cursos para especializarme aún más, ¿parece genial verdad?, sin embargo, algo no estaba bien. Trabajaba jornadas larguísimas, no cubría del todo mis necesidades económicas y estaba afectando gravemente mi salud, hasta temía promocionar mi estudio, pues sentía que ya no podía dedicar más horas de trabajo. Definitivamente, algo estaba haciendo mal y pensé incluso en dejarlo.

Decidí buscar ayuda y comencé a tomar formaciones sobre negocios digitales, marketing digital, emprendimiento, diseño de producto, desarrollo personal, ente otros, y poco a poco me fue cambiando el panorama, de pronto, me encontré rodeado de personas que no conocía, también llevaban un gran impulso y que me tendieron una mano, ¡había vuelto al remolino! 

Me di cuenta de que no todo era trabajo y estar especializado en herramientas, sino más bien conocer un poco de muchos sectores, organizar mi tiempo y sobre todo conocer mucho de mí mismo.

Esto me llevo no solo a valorar mucho más mi profesión, que ahora disfruto plenamente, además, note que puedo ayudar a muchas personas que trabajan como freelancers o creadores de contenido a llevar sus proyectos con buenas bases, de forma equilibrada y evitando que pasen por la misma situación que yo pase.

Ahora es mi turno de tenderte la mano, justo como en el remolino de los conciertos, ayudándote a crear contenido audiovisual, ya sea con servicios, formaciones o mentorías.



Descubre cómo potenciar tu proyecto audiovisual

Contáctame hoy mismo para una consulta personalizada. Juntos podemos crear contenido audiovisual excepcional que destaque y alcance a tu audiencia de manera impactante. Estoy listo para escuchar tus ideas y trabajar contigo en cada paso del proceso.